miércoles, 16 de octubre de 2013

Cefaleas

Posiblemente sea, sin duda, el padecimiento más frecuente y del que existen referencias más antiguas, de hasta tres mil años antes de Cristo.

La incidencia es espectacular si nos referimos a la cefalea primaria, es decir la que no tiene relación o es secundaria a otros padecimientos. Así se calcula que entre el 70 y el 80 por ciento de los hombres y mujeres han padecido o lo van a padecer en algún momento de su existencia.

Con la edad la incidencia va disminuyendo de forma que los mayores de 70 años lo padecen en porcentajes mucho más inferiores, en posible relación con la disminución de stress y horarios laborales, y respecto a las mujeres en relación hormonal.

Las cefaleas primarias en los mayores, se relacionan con la alteración del sueño, la depresión  y la falta de incentivos sociales. Es preciso, por tanto, la intervención activa en estos dos datos: procurar un sueño suficiente y sin interrupciones, con horarios fijos y planificados, y una actividad social igualmente planificada y que resulte gratificante para cada día. Y recordar que el uso de analgésicos de venta libre sin receta sigue siendo un fármaco, así es que consultar con el médico de cabecera nunca está de más.

martes, 8 de octubre de 2013

Accidentes domésticos: 4. El dormitorio

De nuevo lo primero sería mantener una buena iluminación, incluso cuando nos vayamos a dormir sería útil el uso de las llamadas luces “nocturnas” o un mínimo punto de luz situado de forma estratégica.

Revisar los enchufes y la instalación eléctrica en general.

Cuidado con las patas de la cama y los pies descalzos, son el origen de traumas en los dedos de los pies bastante molestos, aunque, afortunadamente no graves.

Accidentes domésticos: 3. El salón

El salón, o salita o cuarto de estar, ese lugar donde pasamos un montón de horas cada día, puede ser también fuente de accidentes.

Como siempre insistimos en la luz, aunque suba el recibo hay que encender y mantener una buena iluminación en cuanto anochece.

No intentes limpiar cristales si no son fáciles de limpiar, y no solo por el riesgo de caídas al vacío, si no por los dolores articulares que pueden provocarte.

Las alfombras son muy agradables, dan calidez a la decoración de nuestro salón pero son la causa de accidentes y es en ese lugar donde más caídas se ocasionan. Además acumulan gran cantidad de polvo que se quita difícilmente y pueden ser causa de alergias: eliminarlas es el primer y mejor consejo.

Cuidado con las esquinas de las mesas y cuidado con las patas de las sillas si andamos descalzos en casa (procura no hacerlo).

Evita el exceso de adornos y floreros de cristal o material de fácil rotura.

Protege los enchufes y evita el uso excesivo de “ladrones” o regletas para aumentar los puntos de luz.

Y por supuesto si vienen tus nietos u otros niños de visita a casa revisa todo lo que puede significar riesgo para ellos.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Accidentes domésticos: 2. La cocina

Un lugar que puede resultar fuente de peligro es sin duda la cocina. Os pongo aquí algunas consideraciones y recomendaciones para evitar daños.

Seguramente tendrá armarios superiores e inferiores. Con los de abajo no hay mucho riesgo, pero los superiores, que a veces están demasiado altos puede ser causa desde dolores articulares del hombro hasta dolores cervicales originados al intentar alcanzar algún producto o alimento situado lejos y provocando “tirones” o estiramientos musculares.

Evita pues colocar lo que más utilices en lo alto y pon en esos estantes lo que se utiliza de forma extraordinaria, recordando siempre cerrar las puertas de estos armarios inmediatamente después de haber sacado lo que precises por el alto riesgo de golpearte la cabeza con la puerta.

En caso de utilizar gas y por el riesgo de olvidar cerrar la llave de paso se recomienda colocar un cartel de aviso manteniendo marcas diarias de haberlo cerrado, en este sentido, las cocinas eléctricas son más seguras al eliminar este riesgo.

Cuidado con la colocación cercana al punto de calor de paños de cocina o papeles que pueden salir ardiendo y no te alejes de la cocina cuando estés cocinando por el riesgo de acabar quemándolo. Y por supuesto utilizar las manoplas de cocina al coger sartenes o cazos y sobre todo con el horno.

El tendedero es otro punto de posible riesgo si este es exterior. Evitar estiramientos de los brazos excesivos por el riesgo de nuevo de tirones musculares.

No escatimar en puntos de luz y encender siempre la luz por la noche o cuando no se vea bien