lunes, 20 de enero de 2014

El estreñimiento

El estreñimiento es una patología oculta en general pero que preocupa a un alto porcentaje de personas por encima de los sesenta y cinco años, en torno a un treinta por ciento de la población total, y que sucede más a mujeres que a hombres.

Hinchazón abdominal, a veces dolor o tirantez e incluso cansancio, son síntomas, que sin ser invalidantes, influyen de forma evidente en el ánimo.

La pereza intestinal se hace más evidente en situación de cambio de hábitos de vida. Obviamente, el cese de la actividad laboral, el cambio de horarios y el cambio de alimentación provocan un incremento de esta patología.

Se denomina estreñimiento cuando el número de defecaciones se encuentra por debajo de tres a la semana, y la consistencia de heces aparece como deshidratada y dura. 

Una vez descartada patología de base, la solución no es otra que mantener unas normas básicas centradas en alimentación, ejercicio físico e ingesta hídrica.

Normas a seguir contra el estreñimiento:

martes, 14 de enero de 2014

Normas dietéticas generales en casos de insomnio

Se relacionan a continuación algunos de los alimentos que favorecen o perjudican el sueño:

Favorables:

ü  Frutas

ü  Lácteos

ü  Frutos secos

ü  Cereales y legumbres

Perjudiciales: (no tomarlos en la cena ni antes de acostarse)

ü  Bebidas estimulantes: colas, te, café, alcohol.

ü  Alimentos salados y/o picantes

La Higiene del Sueño

Se conoce como Higiene del Sueño a una serie de consejos prácticos para el establecimiento de unas pautas que ayudan a conciliar y mantener el sueño, así como los hábitos que lo dificultan y que por lo tanto se deben evitar.

    Crear un ambiente propicio que debe determinar cada persona según sus gustos o costumbres: elección de colchón (duro o blando), almohada (con o sin), manta o edredón etc.

    Temperatura ambiente adecuada. La excesiva temperatura (superior a 24º) impide el sueño, así como la baja temperatura (inferior a 14º).

    Ruido ambiental adecuado. Los ruidos fuertes y ocasionales impiden el mantenimiento del sueño, no así los ruidos atenuados y continuos como el aire acondicionado o el ruido del mar.

Defiéndete del insomnio

Un tercio de nuestra vida la pasamos, o debemos pasarla, durmiendo. El sueño es básico para restaurar no solo nuestras fuerzas físicas, sino la integridad mental, la memoria, la afectividad, el equilibrio psicológico, la capacidad de concentración.

Existe la idea errónea de que las personas de mayor edad no necesitan tantas horas de sueño como los jóvenes o el resto de los adultos. Lo que sí es un hecho es que, hasta cuatro de cada diez personas mayores de 65 años mantienen un sueño inestable y fragmentado, con escaso tiempo de sueño nocturno, lo que les obligará a realizar siestas diurnas , dando la sensación de que todo el día lo pasan durmiendo.

Esta escasez de sueño agrava las situaciones depresivas y de ansiedad, situaciones que a su vez ocasionan dificultad para conciliar el sueño y los frecuentes despertares intrasueño.