La
incidencia es espectacular si nos referimos a la cefalea primaria, es decir la
que no tiene relación o es secundaria a otros padecimientos. Así se calcula que
entre el 70 y el 80 por ciento de los hombres y mujeres han padecido o lo van a
padecer en algún momento de su existencia.
Con
la edad la incidencia va disminuyendo de forma que los mayores de 70 años lo
padecen en porcentajes mucho más inferiores, en posible relación con la
disminución de stress y horarios laborales, y respecto a las mujeres en
relación hormonal.
Las
cefaleas primarias en los mayores, se relacionan con la alteración del sueño,
la depresión y la falta de incentivos
sociales. Es preciso, por tanto, la intervención activa en estos dos datos:
procurar un sueño suficiente y sin interrupciones, con horarios fijos y
planificados, y una actividad social igualmente planificada y que resulte
gratificante para cada día. Y recordar que el uso de analgésicos de venta libre
sin receta sigue siendo un fármaco, así es que consultar con el médico de
cabecera nunca está de más.